Mujeres y hombres en pleno respeto.
¿Por qué surge la necesidad de debatir o investigar el tema Género al interior de la escuela?
La escuela de hoy inicia el proceso de hablar desde el género de manera inclusiva y no seguir reproduciendo los pesos sociales y culturales de la sociedad de antaño, esa que asignaba roles públicos y privados a hombres y mujeres. En ese sentido, la escuela que se busca dejar atrás, ha abordado el género desde la lçogica predominante masculina, de lo socialmente aceptado cultural y tradicionalmente para niños y niñas, de cómo son ellos y ellas (unos fuertes y otras débiles) , como sienten (los hombres no lloran, las mujeres sí) y un sinnúmero de manifestaciones que se encuentran en un lenguaje orientado a colocar lo masculino sobre lo femenino.
Lo que se debate hoy tiene que ver con la ruptura de una cultura basada en estereotipos, que evita la efectiva realización de los derecos que gozamos hombres y mujeres. Este 10 de Diciembre se cumplieron 60 años de la proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, donde uno de los primeros artículos señala que todas las personas nacemos libres e iguales en derecho. Sin embargo, y como ejemplo, las mujeres en Chile sólo tuvieron derecho a voto un año después de la proclama de esta Declaración de Derechos Humanos. ¿Entones? a lo menos, hasta 1949, los hombres y las mujeres en nuestro país no eran iguales, si se trataba de votar.
¿Qué repercusión social puede tener aquel cambio en el enfoque educativo?
Todos sabemos que el empleo genera un tremendo impacto en la construcción individual y colectiva, que hacen las personas al interior de la sociedad. En los procesos de construcción colectiva para la reducción de los fenómenos de pobreza y desempleo es necesario considerar lo que hay detrás de las cifras; ellas esconden en su mayoría a mujeres: mujeres que no lograron escolarización completa, que muchas veces son jefas de hogar, que viven en situación de marginalidad, muchas abandonaron los estudios en la adolescencia, por embarazo, por asumir a los hijos, y/o trabajar tempranamente. En ese sentido, urge como un imperativo ético, social y económico, integrar el enfoque de género a las políticas públicas. En nuestro caso, se trata de las políticas que tienen que ver con educación, formación para el empleo elfomento de la innovacón tecnológica y científia, cobrando sentido la educación de adultos y la formación permanente.